Panorama Sur

Es un espacio de creación y formación para dramaturgos con sede en la ciudad de Buenos Aires, que se ha consagrado como una plataforma de intercambio internacional. 
Un programa intensivo de Artes Escénicas que cada año conjuga, a lo largo de tres semanas, un seminario para dramaturgos, workshops y clases magistrales dictadas por reconocidas personalidades locales y extranjeras, conjuntamente con la presentación de aclamados espectáculos internacionales abiertos al público.

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Panorama Sur21/09/2017 at 1:45pm
¡Les dejamos el Proyecto UTOPÍA que hicimos este año con todos los autores de Panorama Sur! Un recorrido por las voces de los artistas de nuestra región, personal y colectivo:
https://www.youtube.com/watch?v=_A7C-AJMRiU
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Panorama Sur06/08/2017 at 9:44am
[LEGAJO EFÍMERO] // Todo esto se leyó, se oyó, se probó. Cada pequeño grupo de páginas/carillas/cuartillas en A4 es una idea. Durante tres semanas, quienes participaron en la edición de este año de @Panorama_SUR formaron parte de unas sesiones de intercambio guiadas por Alejandro Tantanian (@atantatian). Una suerte de clínica de dramaturgia, pensada como horas de lectura y comentarios que le permitieron a sus ficciones avanzar en conjunto. Ayer fue la última. Estos universos teatrales se convertían en una experiencia de la escucha y, luego, volvían a las cabezas de sus autores, ahora con tachaduras, correcciones, comentarios. Como los personajes eran leídos por los otros becarios, cada idea sonaba como un collage de acentos, una instalación sonora y pangéica, una cartografía de voces venidas de un no-lugar común. Teatro que no se representará como está escrito. El resultado podría parecer efímero, de no ser por la benjaminiana experiencia de los legajos: aquí el papel como testimoniante de sí mismo... el papel (una vez más) aguantándolo todo. #ElNarrador de @Panorama_SUR
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Panorama Sur05/08/2017 at 3:26am
*[POST-POP]*
[EDUL-TANTANIAN'S THEME SONG] // La canción como género antropológico. No poético. No teatral. La magia del estribillo antes que la obligación narrativa de los tracks de un musical. La canción que tiene en la estructura del pop uno de los resultados de la evolución del Homo sapiens en Homo sampler. Eso que genera la sintonía del tema de una serie de televisión. El bajo (tummm turu tudum) de Seinfeld. Frank Sinatra (love and marriage, love and marriage, go together like a horse and carriage) antes de Married with Childrens. The Who (Who are you? / Who? Who?) antes de CSI. Regina Spektor (the animals, the animals, trapped, trapped, trapped 'till the cage is full) antes de Orange is The New Black. La canción y su potencia como articuladora del pacto ficcional, como una manera de prepararse para lo que va a pasar, como umbral. ¿Cómo sería, entonces, una canción para ir a escribir/leer/recordar ficción? No una canción que lleva hacia un universo ficcional, sino hacia un lugar donde van a diseccionar universos ficcionales, algo para el iPod de Piper Kerman mientras camina por el subte para ir desde Diagonal Norte hasta la linea B y bajar en Uruguay. Algún beat para que Vince Giligan entienda la humita, la verdura, el picadillo. Algo para que J.J. Abrams acompañe su llegada con retraso a una de las sesiones con Cynthia Edul o Ale Tantanian. Canta Alfred Gómez, compositor y productor venezolano radicado en BsAs.

*EDUL-TANTANIAN'S* *THEME SONG*
*[de Willy McKey + Alfred Gómez]*

Desmontaje en Buenos Aires,
todos oyen al autor
del montaje que hace horas
algún crítico alabó,
algún crítico escupió
y algún crítico más crítico
que el crítico montó.

Clínicas en Buenos Aires,
hay "galleta" y hay café,
a unos metros de Corrientes
donde ayer alguien furció,
donde ayer alguien cantó,
donde ayer alguien fue alguien
que otro alguien escribió.

Mujer mirando al sudeste,
hombre cambiando de plan:
una siria y un armenio.
Welcome to Edul-Tantanian.

Mujer mirando al sudeste,
hombre cambiando de plan.
Panorama en Buenos Aires:
Welcome to Edul-Tantanian.

*[NOTAS]*
*1. GALLETA:* además de "cookie", en el Caribe también significa un golpe aleccionador.
*2. FURCIÓ:* pretérito perfecto del neologismo "furcir", referido a decir mal un parlamento en el teatro, tropezando en la pronunciación o la dicción.
*3. SUDESTE:* ver 'Hombre mirando al sudeste' (1986) de Eliseo Subiela.
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Panorama Sur03/08/2017 at 4:25pm
[1. NACHO EN PATORUTOWN] // Ignacio Bartolone no es Ignacio Bartolone. Ignacio Bartolone está loco. Está loco de vocación y así es como su lugar de enunciación resulta tan válido como el de cualquiera. Tiene la visión de un huérfano, no de un parricida. Hereda. Dilapida. Vuelve a ponerse en cero y reinventa el ejercicio. Ignacio Bartolone no existe: es la redondez de su propia genealogía y la posibilidad de que la política resida en la estética, en lugar de la antojadiza (y snob) viceversa. Ignacio Bartolone es el monstruo en el armario del niño Bob Wilson. Es más: Ignacio Bartolone es Wade Winston Wilson contratado como mercenario por Patoruzú para defender sus tierras. Eso es. Lo sabe y, por eso, lo usa a su favor.

[2. FICTIONMARKET] // Sólo quien manufactura y demanda ficciones se preocupa por las dinámicas del consumo de la ficción. Con una eficacia circense, abre las fauces del león Netflix y lo reta delante de los dramaturgos presentes: pregunta si saben cómo funciona esa máquina de hacer ficciones, les advierte que se sorprenderían, los pone en conflicto con ellxs mismxs. Algunxs empezarán a dudar de House of Cards y otrxs salivarán con la idea de escribir un sustituto posible. “¿Cómo se consume ahora la ficción?” dice y grafitea como una pregunta capciosa. Cynthia Edul modera, contextualiza, repasa. Es una puesta en escena de pulp, de cartelera colegial, de cómic: cada una de las palabras que ocupan los sfumettos de su intervención está medida. El entintado del fondo importa poco, al menos ahora. Trae consigo sus gauchos nunca vistos, los gauchos heredados del Eje Hernández-Borges-Piglia transformados en su Piedra Sentada, Pata Corrida. Parece estar a la defensiva. Enuncia y se defiende de sí mismo, like Deathpool in the pampa. Funciona. Se nota.

[3. STANDUPCIDIO] // No trae frases hechas, pero suelta con orden sus obsesiones: que la ficción sepa responderle a la ficción, las genealogías de lo expresable y su urgencia, el trabajo con la lengua, el respeto por la investigación durante el proceso dramatúrgico, abolir la idea del teatro como el lugar de lo plebeyo, el Caballo de Troya como táctica y estrategia. Quizás la que más generó interés fue el contraste entre la literatura del placer y la literatura del goce. Se transforma en una interesante contienda: Proust vs. Joyce, por ejemplo. “Quizás sea culpa de Proust que a los escritores crean que nos interesan sus meriendas”. Apuesta todo contra el francés. Edul defiende la dignidad del tilo y la magdalena. Fabulo y me permito ver en Franz Kafka un referee adecuado para la refriega. He sido raptado hasta el universo Bartolone. Sin embargo, antes del primer round, alcanzo a oírlo decir que la lengua convertida en el instrumento real del dramaturgo es lo único que puede salvarnos de la standupización de los diálogos: permitir que las cosas sucedan desde su gramática, desde lo que se cuenta y no a través de una farsa fingida donde el autor insista en decirnos algo a través de otros, como si se tratara de un acto de ventriloquía. No lo dijo así. Así lo anoté, pero sé que no lo dijo así. Quizás ni siquiera lo dijo. En mi cabeza, Kafka gana la pelea. No sé cómo. “Estamos hablando de literatura en una conversación sobre teatro, chicos. Eso es importante, ¿eh? Que no pase desapercibido”.

[4. REMBRANDT + CARNE ARGENTINA] // La pieza que sufre el proceso de desmontaje involucra un secuestro mediado por lo fantástico, mientras se aborda el tópico de la homosexualidad sin tenerle miedo al registro arquetipal: el gordo y el flaco, el amparo del texto en la comedia física, la disposición de la escenografía. La candidez puesta al servicio del capricho discursivo del autor/director. Anoto “Imaginar 'El rapto de Europa' pero con ganado argentino”. Bartolone vuelve a deslastrarse de la etiquetadora automática de la crítica, que coloca a todas sus acciones en la góndola de "referencia de lo marginal" o "estatutos de la baja cultura". Se deslastra, no se desmarca: le quita peso a la etiqueta, pero la deja ahí. Convive con ella, pero a sabiendas de que una gran parte de su esfuerzo argumentativo reside en resemantizar eso que la misma etiquetadora ha definido como bajo. Su lengua-menor ha asumido esa tarea desde el goce (de nuevo el goce) que siente quien logra divertirse burlando fronteras. No. Lo que le divierte no es burlarlas, sino moverlas de lugar. No es un prócer liberando ni un conquistador. Se trata de una movida más propia de los bandeirantes del Brasil postPietrópolis: expandir el imperio de lo menor aprovechando sus potencias discursivas. Mover de lugar las fronteras y gozar en ello. Es el rapto de Europa transfigurado, el mito contado entre cervezas: un toro blanco que se lleva a Zeus hasta el río con la única intención de darle una patada por el culo. Y dejarlo esperando el golpe.

[5. NN.AA.] // La picardía es un don muy raro en la dramaturgia. Más raro en la dirección. Son demasiadas las reflexiones en torno al dramaturgo/director atendido desde la teoría del cantautor. Demasiadas y en su mayoría malas. Como los cantautores. Hay en las reflexiones de Ignacio Bartolone algo más cercano al espectator de las teorías teatrales del siglo veinte. En él conviven quien escribe y quien dirige, pero también quien mira y aplaude poco. Conviven. No se toleran. "Tolerar es un verbo terrible". Es un espectactor uploaded y extrañado a la vez: la posible actualización del artista actual agenciada por el papel y la tinta, por el poder que hay detrás del acto del escuela, por los excesos de la nostalgia y su rehab inmediato. Un nostálgico anónimo que ejerce porque el teatro le resulta insuficiente para identificar a sus enemigos, a esos otros con quien toca convivir.

[6. NACHO AGAINST THE MACHINE] // ¿Quién es el enemigo? Preparen. Apunten. Fuego. "Ya no es el teatro comercial el enemigo. Ahora el enemigo es eso que nuestros amigos que no van al teatro creen que es el teatro... actores desnudos gritando números. Eso no es. Ya no".

Ir al lenguaje del niño. Ir al Caballo de Troya. Ir al delirio. Ir a las manchas de pintura. Ir al pacto imaginativo. Ir al balbuceo. Ir contra el miedo. Ir a lo imaginado para imaginarlo. Ir a habitarlo. Ir a oír. Ir al contorno pero buscando el contenido. Ir al teatro. Y volver.

[7. CINISMO CORP.] // “La creación debe oponerse al cinismo. Cualquiera puede ser cínico. [...] Es momento del volver a la montaña, de irnos de la capital y trabajar con una lengua que no es la nuestra. Y saber qué hacer con ella".

Lo dice y se queda un rato consigo, como quien dibuja algo en el aire. En el aire de adentro. Le devuelven una pregunta y sigue adelante, ahora manchado de pintura. Y mejor. Ha dejado dejado defenderse y acaba de darse cuenta.
“La creación debe oponerse al cinismo. Cualquiera puede ser cínico. [...] Es momento del volver a la montaña, de irnos de la capital y trabajar con una lengua que no es la nuestra. Y saber qué hacer con ella".

Lo dice y se queda un rato consigo, como quien dibuja algo en el aire. En el aire de adentro. Le devuelven una pregunta y sigue adelante, ahora manchado de pintura. Y mejor. Ha dejado dejado defenderse y acaba de darse cuenta.
Panorama Sur
Panorama Sur03/08/2017 at 7:17am
[PAIDEIA REDONDA / VOZ SIN CABEZA] // En las primeras líneas de “La fenomenología de lo redondo”, Bachelard rescata varias frases de su memoria referencial: “Toda existencia parece en sí redonda”, de Jaspers; “La vida es probablemente redonda”, de Van Gogh; “Le han dicho que la vida es hermosa. No. La vida es redonda”, de Bousquet. Tanto en las clínicas de dramaturgia regidas por Alejandro Tantanian como en los desmontajes moderados por Cynthia Edul, los becarios deciden sentarse en círculo. No lo hacen a la italiana ni en el modo tradicional de las aulas. Es como si no quisieran que parezca una clase, (aunque en ocasiones termine siéndolo). No lo llamemos clase, ni aulas. Anulemos el significante classroom y eso que lo compone. Digamos “paideia”. Hay en las clínicas dramatúrgicas de Alejandro Tantanian un espíritu paideico, pero intencionadamente acéfalo. Es un gesto sensato. Quizás no parezcan tener consciencia de eso, pero cada autor está exponiendo sus textos a una resonancia, antes que global, multicultural. Sus ideas tienen un primer asomo al extrarradio. Por eso es sensato que el rito paideico (enseñar-a-hacer desde las estrategias de enseñar-a-ser) parezca decapitado. Es todo un simulacro. Se sientan en círculo simulando que el cuerpo-sin-órganos que conforman no tiene cabeza, pero tiene voz. En el mismo ensayo, Bachelard también cita a Rilke: “Ese nítido grito de pájaro/ en el instante de nacer, reposa/ inmenso como el cielo,/ sobre la selva marchita./ Todo acude dócilmente/ a reunirse en este grito. Todo el paisaje parece reparar en él”. Hay voces redondas. Son no-lugares. No-lugares que suenan.
#ElNarrador de @Panorama_SUR

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[LEGAJO EFÍMERO] // Durante tres semanas, quienes participaron en la edición de este año de @Panorama_SUR formaron parte de unas sesiones de intercambio guiadas por Alejandro Tantanian. Una suerte de clínica de dramaturgia, pensada como horas de lectura y comentarios que le permitieron a sus ficciones avanzar en conjunto. Estos universos teatrales se convertían en una experiencia de la escucha y, luego, volvían a las cabezas de sus autores, ahora con tachaduras, correcciones, comentarios. Como los personajes eran leídos por los otros becarios, cada idea sonaba como un collage de acentos, una instalación sonora y pangéica, una cartografía de voces venidas de un no-lugar común. El resultado podría parecer efímero, de no ser por la benjaminiana experiencia de los legajos: aquí el papel como testimoniante de sí mismo… el papel (una vez más) aguantándolo todo. #ElNarrador de @Panorama_SUR

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Alfred Gómez Jr. + Willy McKey

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[POST-POP] // La canción como género antropológico. No poético. No teatral. La magia del estribillo antes que la obligación narrativa de los tracks de un musical. La canción que tiene en la estructura del pop uno de los resultados de la evolución del Homo sapiens en Homo sampler. Eso que genera la sintonía del tema de una serie de televisión. El bajo (tummm turu tudum) de Seinfeld. Frank Sinatra (love and marriage, love and marriage, go together like a horse and carriage) antes de Married with Childrens. The Who (Who are you? / Who? Who?) antes de CSI. Regina Spektor (the animals, the animals, trapped, trapped, trapped ‘till the cage is full) antes de Orange is The New Black. La canción y su potencia como articuladora del pacto ficcional, como una manera de prepararse para lo que va a pasar, como umbral. ¿Cómo sería, entonces, una canción para ir a escribir/leer/recordar ficción? No una canción que lleva hacia un universo ficcional, sino hacia un lugar donde van a diseccionar universos ficcionales, algo para el iPod de Piper Kerman mientras camina por el subte para ir desde Diagonal Norte hasta la linea B y bajar en Uruguay. Algún beat para que Vince Giligan entienda la humita, la verdura, el picadillo. Algo para que J.J. Abrams acompañe su llegada con retraso a una de las sesiones con Cynthia Edul o Ale Tantanian. Ha sido una maravilla que estos apuntes se consiguieran con Alfred Gómez en Buenos Aires y así volver a hacer una canción con un amigo. Eso ayuda siempre. Ayuda mucho.
EDUL-TANTANIAN’S THEME SONG
[de Willy McKey + Alfred Gómez]

Desmontaje en Buenos Aires,
todos oyen al autor
del montaje que hace horas
algún crítico alabó,
algún crítico escupió
y algún crítico más crítico
que el crítico montó.

Clínicas en Buenos Aires,
hay “galleta” y hay café,
a unos metros de Corrientes
donde ayer alguien furció,
donde ayer alguien cantó,
donde ayer alguien fue alguien
que otro alguien escribió.

Mujer mirando al sudeste,
hombre cambiando de plan:
una siria y un armenio.
Welcome to Edul-Tantanian.

Mujer mirando al sudeste,
hombre cambiando de plan.
Panorama en Buenos Aires:
Welcome to Edul-Tantanian.

#ElNarrador de @Pamorama_SUR

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[1. NACHO EN PATORUTOWN] // Ignacio Bartolone no es Ignacio Bartolone. Ignacio Bartolone está loco. Está loco de vocación y así es como su lugar de enunciación resulta tan válido como el de cualquiera. Tiene la visión de un huérfano, no de un parricida. Hereda. Dilapida. Vuelve a ponerse en cero y reinventa el ejercicio. Ignacio Bartolone no existe: es la redondez de su propia genealogía y la posibilidad de que la política resida en la estética, en lugar de la antojadiza (y snob) viceversa. Ignacio Bartolone es el monstruo en el armario del niño Bob Wilson. Es más: Ignacio Bartolone es Wade Winston Wilson contratado como mercenario por Patoruzú para defender sus tierras. Eso es. Lo sabe y, por eso, lo usa a su favor.


[2. FICTIONMARKET] // Sólo quien manufactura y demanda ficciones se preocupa por las dinámicas del consumo de la ficción. Con una eficacia circense, abre las fauces del león Netflix y lo reta delante de los dramaturgos presentes: pregunta si saben cómo funciona esa máquina de hacer ficciones, les advierte que se sorprenderían, los pone en conflicto con ellxs mismxs. Algunxs empezarán a dudar de House of Cards y otrxs salivarán con la idea de escribir un sustituto posible. “¿Cómo se consume ahora la ficción?” dice y grafitea como una pregunta capciosa. Cynthia Edul modera, contextualiza, repasa. Es una puesta en escena de pulp, de cartelera colegial, de cómic: cada una de las palabras que ocupan los sfumettos de su intervención está medida. El entintado del fondo importa poco, al menos ahora. Trae consigo sus gauchos nunca vistos, los gauchos heredados del Eje Hernández-Borges-Piglia transformados en su Piedra Sentada, Pata Corrida. Parece estar a la defensiva. Enuncia y se defiende de sí mismo, like Deathpool in the pampa. Funciona. Se nota.


[3. STANDUPCIDIO] // No trae frases hechas, pero suelta con orden sus obsesiones: que la ficción sepa responderle a la ficción, las genealogías de lo expresable y su urgencia, el trabajo con la lengua, el respeto por la investigación durante el proceso dramatúrgico, abolir la idea del teatro como el lugar de lo plebeyo, el Caballo de Troya como táctica y estrategia. Quizás la que más generó interés fue el contraste entre la literatura del placer y la literatura del goce. Se transforma en una interesante contienda: Proust vs. Joyce, por ejemplo. “Quizás sea culpa de Proust que a los escritores crean que nos interesan sus meriendas”. Apuesta todo contra el francés. Edul defiende la dignidad del tilo y la magdalena. Fabulo y me permito ver en Franz Kafka un referee adecuado para la refriega. He sido raptado hasta el universo Bartolone. Sin embargo, antes del primer round, alcanzo a oírlo decir que la lengua convertida en el instrumento real del dramaturgo es lo único que puede salvarnos de la standupización de los diálogos: permitir que las cosas sucedan desde su gramática, desde lo que se cuenta y no a través de una farsa fingida donde el autor insista en decirnos algo a través de otros, como si se tratara de un acto de ventriloquía. No lo dijo así. Así lo anoté, pero sé que no lo dijo así. Quizás ni siquiera lo dijo. En mi cabeza, Kafka gana la pelea. No sé cómo. “Estamos hablando de literatura en una conversación sobre teatro, chicos. Eso es importante, ¿eh? Que no pase desapercibido”.


[4. REMBRANDT + CARNE ARGENTINA] // La pieza que sufre el proceso de desmontaje involucra un secuestro mediado por lo fantástico, mientras se aborda el tópico de la homosexualidad sin tenerle miedo al registro arquetipal: el gordo y el flaco, el amparo del texto en la comedia física, la disposición de la escenografía. La candidez puesta al servicio del capricho discursivo del autor/director. Anoto “Imaginar ‘El rapto de Europa’ pero con ganado argentino”. Bartolone vuelve a deslastrarse de la etiquetadora automática de la crítica, que coloca a todas sus acciones en la góndola de “referencia de lo marginal” o “estatutos de la baja cultura”. Se deslastra, no se desmarca: le quita peso a la etiqueta, pero la deja ahí. Convive con ella, pero a sabiendas de que una gran parte de su esfuerzo argumentativo reside en resemantizar eso que la misma etiquetadora ha definido como bajo. Su lengua-menor ha asumido esa tarea desde el goce (de nuevo el goce) que siente quien logra divertirse burlando fronteras. No. Lo que le divierte no es burlarlas, sino moverlas de lugar. No es un prócer liberando ni un conquistador. Se trata de una movida más propia de los bandeirantes del Brasil postPietrópolis: expandir el imperio de lo menor aprovechando sus potencias discursivas. Mover de lugar las fronteras y gozar en ello. Es el rapto de Europa transfigurado, el mito contado entre cervezas: un toro blanco que se lleva a Zeus hasta el río con la única intención de darle una patada por el culo. Y dejarlo esperando el golpe.


[5. NN.AA.] // La picardía es un don muy raro en la dramaturgia. Más raro en la dirección. Son demasiadas las reflexiones en torno al dramaturgo/director atendido desde la teoría del cantautor. Demasiadas y en su mayoría malas. Como los cantautores. Hay en las reflexiones de Ignacio Bartolone algo más cercano al espectator de las teorías teatrales del siglo veinte. En él conviven quien escribe y quien dirige, pero también quien mira y aplaude poco. Conviven. No se toleran. “Tolerar es un verbo terrible”. Es un espectactor uploaded y extrañado a la vez: la posible actualización del artista actual agenciada por el papel y la tinta, por el poder que hay detrás del acto del escuela, por los excesos de la nostalgia y su rehab inmediato. Un nostálgico anónimo que ejerce porque el teatro le resulta insuficiente para identificar a sus enemigos, a esos otros con quien toca convivir.


[6. NACHO AGAINST THE MACHINE] // ¿Quién es el enemigo? Preparen. Apunten. Fuego. “Ya no es el teatro comercial el enemigo. Ahora el enemigo es eso que nuestros amigos que no van al teatro creen que es el teatro… actores desnudos gritando números. Eso no es. Ya no”.


Ir al lenguaje del niño. Ir al Caballo de Troya. Ir al delirio. Ir a las manchas de pintura. Ir al pacto imaginativo. Ir al balbuceo. Ir contra el miedo. Ir a lo imaginado para imaginarlo. Ir a habitarlo. Ir a oír. Ir al contorno pero buscando el contenido. Ir al teatro. Y volver.


[7. CINISMO CORP.] // “La creación debe oponerse al cinismo. Cualquiera puede ser cínico. […] Es momento del volver a la montaña, de irnos de la capital y trabajar con una lengua que no es la nuestra. Y saber qué hacer con ella".


Lo dice y se queda un rato consigo, como quien dibuja algo en el aire. En el aire de adentro. Le devuelven una pregunta y sigue adelante, ahora manchado de pintura. Y mejor. Ha dejado dejado defenderse y acaba de darse cuenta.

“La creación debe oponerse al cinismo. Cualquiera puede ser cínico. […] Es momento del volver a la montaña, de irnos de la capital y trabajar con una lengua que no es la nuestra. Y saber qué hacer con ella".


Lo dice y se queda un rato consigo, como quien dibuja algo en el aire. En el aire de adentro. Le devuelven una pregunta y sigue adelante, ahora manchado de pintura. Y mejor. Ha dejado dejado defenderse y acaba de darse cuenta.

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